¡Siempre hay una opción!
Uno de los muchos dones extraordinarios que Dios le ha dado a todo ser humano es el libre albedrío, que, para nuestro propósito, significa el poder de elegir. Reconozco que el libre albedrío es un tema mucho más amplio de lo que puedo abordar por completo aquí en Una Tacita de Ánimo, sin embargo, creo que es importante reconocer que el Señor ha puesto esta extraordinaria capacidad de elegir dentro de cada uno de nosotros. No importa quiénes seamos ni lo que enfrentemos, todos tenemos el poder de elegir. Cuando reconocemos y abrazamos esta verdad, podemos comenzar a cambiar radicalmente la manera en que vivimos nuestras vidas.
El Señor habló por medio de Moisés, declarando a los hijos de Israel (y creo que sigue diciéndonos esto hoy) cuando dijo en Deuteronomio 30:19:
“Les he dado a elegir entre la vida y la muerte, y entre la bendición y la maldición. ¡Escojan la vida!” (DHH)
¡Es admirable que el Dios que no nos obligará a elegir la vida sea, al mismo tiempo, Aquel que, por medio de este versículo, nos implora con amor que tomemos la decisión que nos traerá vida en lugar de muerte!
Sin duda, la elección más importante que cualquier ser humano puede y debe hacer es recibir el regalo de vida eterna, al creer y recibir a Jesucristo como Señor y Salvador. Sin embargo, hay muchas otras decisiones vivificadoras que deben hacerse, como recibir el bautismo en el Espíritu Santo y ser bautizado en agua. ¡Y eso es solo el comienzo!
La aventura comienza cuando descubrimos que cada promesa y cada palabra que sale de la boca de Dios (Mateo 4:4) se presenta ante nosotros como una oportunidad para elegir la vida. Elegir la vida, entonces, es simplemente elegir creer las promesas y las palabras que Dios nos ha hablado en la Biblia. Jesús nos enseñó esto en Juan 6:63 cuando declaró:
“El espíritu es el que da vida; lo carnal no sirve para nada. Y las cosas que yo les he dicho son espíritu y vida.” (DHH)
Dependiendo de cómo cuente una persona las promesas bíblicas, hay cientos, quizás incluso miles, de oportunidades para elegir la vida. Eso representa un enorme poder de vida disponible para todos los que estemos dispuestos a creer.
Y hay más buenas noticias. Cuando elegimos la vida creyendo y aferrándonos a las promesas de Dios, la “vida” que ellas llevan dentro tiene el poder sobrenatural de transformar cada situación que enfrentamos. Lucas 1:37 declara: “Para Dios no hay nada imposible.” Otra traducción lo expresa aún con más claridad:
“Porque para Dios nada es jamás imposible, y ninguna palabra de Dios estará jamás falta de poder ni será imposible de cumplirse." (Versión Amplificada en Inglés)
Sí, cuando usamos el poder que Dios nos ha dado para responderle a Él y elegir la vida en la forma de Sus promesas, alineamos nuestro pensamiento con Sus pensamientos y abrimos nuestras vidas a la obra sobrenatural de Dios. Hoy, ya posees la capacidad, dada por Dios, de elegir la vida.
¿Estás enfrentando hoy una situación imposible en tu vida? ¿Hay algo que te parece demasiado perdido, demasiado muerto, demasiado imposible o demasiado doloroso como para seguir lidiando con ello? Tengo buenas noticias para ti, ¡tienes una opción!
El Señor hoy te está ofreciendo esa misma oportunidad: elige la vida eligiendo creerle a Él. Luego pídele que te ayude a encontrar una promesa de Su Palabra en la cual afirmar tu corazón.
Y cuando te enfrentes a esa circunstancia, declara:
“Hoy elijo al Señor, ¡y elijo la vida! Buscaré la promesa de Dios respecto a esta situación y me aferraré a Su Palabra. Porque para Dios nada es imposible, y cada Palabra que sale de Dios tiene el poder de cumplir lo que Él ha prometido. Gracias, Señor, por permitirme elegirte a Ti, elegir la vida y ver Tu poder traer vida a todo lo que ahora te entrego. Creo que Tú me mostrarás qué debo hacer y qué no debo hacer.”
Hacer esto le da al Señor una entrada abierta de par en par en tu vida. Te animo a mantener esa puerta abierta para Él, eligiendo continuamente afirmar tu corazón en Su poderosa Palabra, la que ciertamente, te traerá vida. Aquí tienes algunas promesas y declaraciones que te ayudarán a elegir la vida:
Dios nos amó, así que dio a Su Hijo:
Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo , que dio a Su Hijo unigénito , para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna .”
Las palabras de Jesús frente a las malas noticias:
Marcos 5:36 (DHH) “Pero Jesús, sin hacer caso… le dijo…No tengas miedo; cree solamente.”
Él nunca te dejará:
Hebrews 13:5b (Versión Amplificada en Inglés) "Porque Él ha dicho: 'Nunca [bajo ninguna circunstancia] te abandonaré [ni te dejaré ni te dejaré sin apoyo, de ninguna manera te dejaré desamparado], ni te desampararé ni te fallaré, ni aflojaré Mi sostén sobre ti [ciertamente no]!’”
Dios te fortalecerá:
Isaías 41:10 (DHH) “No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas, pues yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa.”
Él tiene un plan para tu vida:
Jeremías 29:11 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
Él está haciendo que las cosas cambien a tu favor:
Romanos 8:28 (PDT) “Sabemos que Dios obra en toda situación para el bien de los que lo aman, los que han sido llamados por Dios de acuerdo a su propósito.”
Él responde a la oración:
1 Juan 5:14 (DHH) “Tenemos confianza en Dios, porque sabemos que si le pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye.”
Él da con generosidad:
Romanos 8:32 (DHH) “Si Dios no nos negó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos también, junto con su Hijo, todas las cosas?”
Él perdona y sana:
Salmos 103:2-3 (DHH) “Bendeciré al Señor con toda mi alma; no olvidaré ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas mis maldades, quien sana todas mis enfermedades.”
La Palabra de Dios cumple Su propósito:
Isaías 55:11 (PDT) “Así también pasa con mi mensaje, no volverá a mí vacío, sino que hará lo que yo quiero y cumplirá bien el propósito para el que lo envío.”